Una villa burgalesa ya cuenta con una distinción que la sitúa entre los destinos más encantadores del país. Su cartel, ya visible en la entrada, es solo el reflejo de siglos de historia y belleza preservada
Una villa burgalesa ya cuenta con una distinción que la sitúa entre los destinos más encantadores del país. Su cartel, ya visible en la entrada, es solo el reflejo de siglos de historia y belleza preservada