En lo alto de un cerro rocoso, una fortaleza teñida de rojo se funde con el paisaje como si hubiera nacido de la piedra. Es uno de los secretos mejor guardados de Aragón
En lo alto de un cerro rocoso, una fortaleza teñida de rojo se funde con el paisaje como si hubiera nacido de la piedra. Es uno de los secretos mejor guardados de Aragón