En el corazón del Baixo Alentejo, donde la calma del campo se funde con la belleza natural, se encuentra una joya fluvial que ha conquistado reconocimiento internacional: la Playa Fluvial de Tapada Grande. Con aguas que alcanzan los 30 °C y rodeada por un paisaje único, este rincón de Portugal ha sido elegido como una de las mejores playas fluviales de Europa.