Árboles frondosos, puentes de madera, cascadas escondidas y pozas de aguas verdes donde el silencio lo inunda todo. Un recorrido fácil, perfecto para familias, que termina en uno de los rincones más sorprendentes del Manzanares
Árboles frondosos, puentes de madera, cascadas escondidas y pozas de aguas verdes donde el silencio lo inunda todo. Un recorrido fácil, perfecto para familias, que termina en uno de los rincones más sorprendentes del Manzanares