Una playa no tiene porqué estar junto al mar. En el interior de la península ibérica, varios Pueblos Mágicos esconden sorprendentes rincones donde refrescarse al refugio de montañas, entre bosques y cerca de localidades con mucho encanto.
Una playa no tiene porqué estar junto al mar. En el interior de la península ibérica, varios Pueblos Mágicos esconden sorprendentes rincones donde refrescarse al refugio de montañas, entre bosques y cerca de localidades con mucho encanto.