La ruta peatonal que discurre entre las localidades de Valdelateja y Pesquera, en la profundidad del Gran Cañón del Ebro, sigue interrumpida desde que hace más de cinco años una riada se llevó un pequeño puente cuya reconstrucción parece relegada al olvido. La senda, muy frecuentada hasta entonces, armoniza paisaje, naturaleza e historia