Rodeada por un frondoso bosque de abedules y otras especies autóctonas, la charca se integra armoniosamente en el paisaje gallego. Todo un entorno de paz y tranquilidad
Rodeada por un frondoso bosque de abedules y otras especies autóctonas, la charca se integra armoniosamente en el paisaje gallego. Todo un entorno de paz y tranquilidad